sábado, 11 de febrero de 2012

QUIEN FUE ELI?

Eli [Elí] de Jehová es alto o mi dios. El sumo sacerdote y juez de Israel de la familia de Itamar (1 Samuel 1-4;. 14:3).
El hombre que carecía de la autoridad parental
Hay pocos hombres de la Biblia en cuyo carácter no se puede encontrar alguna falla grande y evidente. Generalmente hay una mosca muerta en la sopa, un alquiler en el vestido, un lugar en la hoja blanca. Eli era un buen hombre cuya vida era puro. Él amó y se deleitaba en el servicio de Dios, pero era defectuoso en un punto. Él no pudo ejercer la debida autorización de los padres sobre sus hijos.
Eli pertenecía a la tribu de Leví, y durante años actuó como juez y como Sumo Sacerdote de Israel. Vivió en Silo, en una vivienda colindante al templo para la mayor parte de su vida. Sabemos poco acerca de él hasta que estaba muy avanzado en edad. La primera mención de él es cuando Ana llegó a derramar su corazón.
Culpa de Eli, que trajo tristeza sobre sus últimos años fue la conducta de sus dos hijos, Ofni y Finees, que, aunque carece de carácter de su padre y sus cualidades, sin embargo, fueron puestos a la oficina del sacerdote. Su conducta deshonrado su alta vocación y conmocionó a la gente tanto que "aborrecía la ofrenda del Señor." Mientras Eli les advirtió de sus maneras vergonzosas, él no los reprendió con la gravedad de sus malas obras merecían. Tendría que haber ejercido la autoridad que la popa de un padre y reprendió a un juez. En lugar de Eli sólo ligeramente razonar con sus hijos diciendo: "¿Por qué hacéis estas cosas", pero los hijos cuenta como una protesta débil e inútil para sus corazones estaban fríos e insensibles y por lo tanto ya no es escuchado los sentimientos de su padre.
Aunque Eli no tenía poder para cambiar los corazones de sus hijos, él podría haber evitado su ministerio ante el Señor, pero "no los ha estorbado." Él quería ser amable con ellos, pero fue una falsa bondad y equivocada. Una corrección apropiada los habría salvado de la ruina. Eli no tenía necesidad de ser duro y severo, firme y decidido sólo en la cuestión de la obediencia. Eli fue dos veces advirtió que el juicio podría superar a él ya sus hijos, pero tal advertencia se perdió en él. Él amaba mucho a sus hijos y no podía tomar medidas contra ellos.
¡Qué lastimoso espectáculo presenta Eli! Un anciano de noventa años, casi ciego, no esperó a oír el resultado de la dura batalla entre los israelitas y los filisteos. ¿Cómo se estremeció por su nación, sus hijos y también para el Arca de Dios, que se deshonra si cayera en manos enemigas! Entonces el mensajero llegó con la noticia de la masacre de sus hijos pecadores y de la toma del Arca como Eli oído hablar de este último se cayó de su asiento al lado de una puerta y murió de una fractura en el cuello, sí, y de un corazón roto! Como sucede a menudo, los niños traen abajo las canas de su padre con dolor a la tumba.

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